La hiperconectividad

“Sin la presencia del otro, la comunicación degenera en un intercambio de información: las relaciones se reemplazan por las conexiones, y así solo se enlaza con lo igual; la comunicación digital es solo vista, hemos perdido todos los sentidos; estamos en una fase debilitada de la comunicación, como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno; ¡lo igual no duele!”. Byung Chul Han

Sigo reflexionando sobre los vínculos que establecemos con las personas y el entorno que nos rodea. Recuerdo que hace algunos años realicé por motus proprio un apagón digital debido a que me parecía que ya en esos años, estaba siendo preso (como ahora) de una hiperconectividad exhacerbada que como corolario resultaba en la entrega de mis datos personales a corporaciones. Durante esos años, solo se me podía encontrar en redes alternativas como Diáspora o la desaparecida Gnubook. No usaba gmail, ni Google, ni Facebook, ni Whatsapp (confieso que lo conocí a mediados del año 2015) ni insta nada… Y un día como cualquiera, me cuestioné la radicalización de esa postura que me dejaba “fuera del mundo”, sin mostrarme, tirado en un costadito del camino, casi sin ser reconocido por otros pares. La instantaneidad de los otros pasaba alrededor mío y yo no me enteraba de quien había sido padre, quien comió empanadas o quien se separó de su decimotercer pareja. Nada de nada, solo silencio cada tanto interrumpido por una llamada telefónica o un mensaje del poco conocido telegram o el menos conocido jabber. Si, en el medio existieron mates, asados y mil oportunidades de compartir un rato esa instantaneidad que hoy vivo a diario y que casi como un ritual leo todos los días. Y mi compañera que es un tanto diferente a mi (¡por suerte!) me hizo notar la depencia que tengo respecto a los medios digitales. Si, al igual que muchos, tengo una dependencia a las conexiones en desmedro de las relaciones. Hoy creemos que es análogo decir “romper relaciones” a “romper conexiones”. No, la estoy pifiando, la estamos pifiando y creo que nuestra reflexión debería pasar en como quebrar el orden que impone el poder a través de la arquitectura de redes, de la cultura del like, del compartir lo intrascendente. Si, soy una persona que comparte sus comidas en facebook, y que se sintió bien cuando alguien comentaba: “Qué rico se ve eso!”. Si, todos tenemos a Narciso tratando de perpetuar sus ojos en el profundo abismo de la aceptación…

Empecé este texto con una reflexión de Byung Chul Han, por lo tanto sería contradictorio que les diga “estamos perdiendo el tiempo”. No, no estamos perdiendo el tiempo, estamos perdiendo al otro que es mucho mas grave, estamos perdiendo las diferencias, estamos creando burbujas de iguales. Y la igualdad, en términos productivos, es efectiva para el empresario, pero despersonaliza a la sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *