Simbŏlum, previa de un viaje hacia el Ártico

Mediados de octubre con -17 ºC de térmica, lluvias, nevadas y fuertes vientos del sudoeste que tambalean de a ratos el motorhome. Estamos en la Tierra del Fuego donde el clima es inestable y la primavera… invernal. A dos semanas de mudarnos definitivamente a la casita rodante, y a tan sólo dos meses de partir rumbo norte, las conversaciones en casa se centran entre Ántártida y el Ártico, algunos sitios de Chile, Argentina y Canadá, mientras buscamos presupuesto de repuestos e información para renovar visas y pasaportes.


Trabajamos en el baúl de la Sprinter empleando un diseño totalmente adaptativo, de acuerdo a las herramientas y objetos esenciales que utilizamos para trabajar y que estuvieron siempre presente en viajes anteriores.
Por otra parte, decidimos acondicionar la cocina con la intervención de Sofi, una viajera artista que ama el mosaiquismo. Le comentamos la idea: el faro Les Éclaireurs con un cielo de aurora boreal y ella se ocupó del diseño y el trabajo por completo. Junto a Eva, su hija, pudimos disfrutar de la instalación y escuchar sus charlas sobre México, el litoral argentino y próximos viajes a Europa.

Si bien el temporal nos frena a avanzar con la pintura y colocación del portaequipaje + escalera que Beto, mecánico amigo, nos intercambió por dos pájaros carpinteros artesanales, la lista de quehaceres de septiembre y octubre es larga, optamos por plotear la Sprinter con el logo que diseñamos cuando Ewan estaba en la panza, hace dos años y medio atrás. Lo creamos pensando en una imagen que representara nuestras personalidades, llevara los colores favoritos de ambos y acompañara el nombre de la personita que esperabamos con tanto amor. Curvas de nivel, plataforma submarina, tejido tridimensional, artes de pesca, fósiles, ríos y minerales son temas frecuentes desde que nos conocemos. Siempre dije que yo soy tierra y Ale es mar. Yo estudié Ciencias de la Tierra y subí cientos de montañas; él, Ciencias del Mar y ama navegar. Así, sin muchas vueltas, surgió:

“Ewan Norte, caminos de tierra y mar”

El logo lleva una rosa de los vientos con la declinacion magnética justa de estas latitudes, un pedacito de cordillera con grandes olas que son, al fin y al cabo, los caminos recorridos de tierra y mar.
También colocamos la bandera de la provincia donde nació Ewan, “Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur” y una bandera de Alaska, donde soñamos con observar y disfrutar la aurora boreal.
La bandera de aquí lleva un albatro blanco, el color naranja del fuego, líneas estilizadas iguales a la geografía de la costa este de la isla, el color azul del mar y del cielo, junto a la constelacion que se observa solo en este hemisferio, la Cruz del Sur. La bandera de Alaska, estrellas que forman la constelacion de la Osa Mayor y la famosa Estrella Polar. Ambas, bellísimas.

Pasan los días… termos de mate y tazas de café acompañan los trabajos previstos de este mes: yo avanzo con el tejido de una preciosa ballena que apodé Natalie inspirada en Rae Natalie Prosser Goodall (naturalista y expedicionaria fueguina de corazón); Ale prepara el gps de un barco que pronto parte rumbo a las Islas Georgias mientras me cuenta historias de su viaje a Antártida.
De a poco vaciamos el departamento alquilado donde vivimos casi tres años y formamos una familia de 4. Un sitio que acogió puerperio, abrazos, sonrisas y llantos. Desvelos, canciones y mil horas de trabajo. Fue un lugar calentito (con lavarropas y ducha siempre disponibles) para viajeros. Se van varios libros, juguetes y mudas de ropa con nuestros amigos y familiares; queda dentro amor, camaraderia y un nutritivo crecimiento.
Sin darnos cuenta, nos rodeamos de símbolos y esperamos ansiosos los dias de sol, los días más largos. Los días en ruta con abrazos de sol.

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