Los inconformes

(Gran paréntesis sobre la charla que tuvimos llegando a Fitz Roy el día 25 de noviembre de 2019)

“Saltarle a la vida, como un león” (Haroldo Conti)

Las fronteras, ese anacrónico pedazo de pasado que separa, nos escinde del otro. Alguien, alguna vez, decidió que el país A solo era soberano hasta el límite con B. Puso duras restricciones, principalmente al intercambio de mercancías, pero alcanzaron de igual manera a las personas. Luego, otro proclamó la “libre circulación de mercancías” y nos conectamos con el mundo, pudimos comprar cortaplumas chinas, pero no podíamos viajar de A a B sin visa. La gente aún seguía limitada. Hoy, que el libre comercio destruye los países que pretendía dinamizar, el darwinismo se sigue aplicando en la economía cada vez que hablamos de países “desarrollados” y en “vías de…” (Por no decir “subdesarrollados” que suena feo y poco vendible). La gran mayoría de los países del mundo terminaron siendo de 4ta y sus pasaportes solo sirven para viajar “sin restricciones” (nótese las comillas) a países similares. Para ingresar a un país de mayor jerarquía se debe demostrar que uno está a su altura.

Continue reading “Los inconformes”